El cuerpo humano necesita diversos nutrientes importantes para su funcionamiento. La vitamina C es uno de los nutrientes esenciales del organismo. Este antioxidante desempeña un papel importante contra el estrés oxidativo y participa en la formación de colágeno. Sintetizada por la mayoría de los mamíferos, la vitamina C se encuentra en numerosos alimentos. Descubre con Oxylabhealthcare lo que necesitas saber sobre este oligoelemento tan importante para nuestro organismo.
La vitamina C se considera hidrosoluble. Es un potente antioxidante, también conocido como ácido ascórbico. En caso de agresión externa o interna, la vitamina C atrapa los radicales libres producidos por el organismo. Mientras que la mayoría de los mamíferos son capaces de sintetizar esta vitamina directamente a partir de su propio organismo, el ser humano debe obtenerla de fuentes externas. Es uno de los cuatro nutrientes con propiedades antioxidantes.
En el cuerpo humano, la vitamina C se absorbe principalmente a través del intestino delgado y el estómago. Se elimina por la orina. También se encuentra en las glándulas suprarrenales, la hipófisis, los glóbulos blancos, el cerebro, el cristalino del ojo, etc. La carencia de vitamina C puede producirse en casos de malnutrición.
La vitamina C tiene muchos beneficios para el organismo. Es esencial para numerosos procesos químicos del organismo.
Reforzar el sistema inmunitario
Una ingesta rica en ácido ascórbico es muy importante para las células implicadas en la defensa del sistema inmunitario. El ácido ascórbico estimula la producción de citoquinas y aumenta la movilidad de los glóbulos blancos. La acción de esta vitamina ayuda al organismo a hacer frente a las diversas agresiones cotidianas. Este nutriente activa la respuesta inmunitaria al aumentar la absorción de hierro por el organismo.
Un excelente antifatiga
Tras una infección o una gripe, se suele recomendar a los pacientes un tratamiento de vitamina C. El ácido ascórbico es conocido por su acción contra la fatiga crónica y ayuda a recuperar la tonicidad.
Producción de colágeno
La vitamina C interviene en la formación de colágeno, una proteína que proporciona regeneración y elasticidad a los tejidos. El colágeno contribuye al buen funcionamiento de huesos, ligamentos, tendones, dientes, vasos sanguíneos, etc. Este nutriente también favorece la síntesis de hormonas neuroendocrinas y catecolaminas. Ayuda a desintoxicar el hígado e inhibe la síntesis de nitrosaminas.
Prevención del deterioro cognitivo
La ingesta de vitamina C proporciona protección contra los radicales libres. El ácido ascórbico se combina con la vitamina E y otros oligoelementos para reducir la oxidación de las células del organismo. Es la principal vitamina que combate el deterioro cognitivo y el envejecimiento celular. Un complemento alimenticio rico en vitamina C, combinado con un estilo de vida sano, es una excelente medida antienvejecimiento.
Prevención de las enfermedades cardiovasculares
Según numerosos estudios, el ácido ascórbico tiene un efecto positivo sobre el sistema cardiovascular. En las personas con hipertensión, un tratamiento con vitamina C puede reducir la presión arterial. Para mejorar la salud del corazón, se recomienda una dieta a base de frutas y verduras ricas en vitamina C.
La vitamina C se encuentra principalmente en la fruta y la verdura. Para obtener una buena dosis de ácido ascórbico, se pueden consumir alimentos como :
La ingesta diaria de vitamina C varía según los distintos periodos de la vida de una persona. Un lactante necesita unos 40 mg de vitamina C al día, mientras que un niño de tres años necesita 60 mg. Para un adolescente, la ingesta diaria de ácido ascórbico varía de 75 a 100 mg. Un hombre o una mujer adultos deben tomar al menos 110 mg de vitamina C al día. Para las mujeres embarazadas y las personas mayores de 70 años, la dosis recomendada es de 120 mg.
Una carencia grave de vitamina C es bastante rara. Sin embargo, puede producirse en casos de desnutrición general. Los síntomas de la carencia de vitamina C incluyen depresión, astenia, anomalías del tejido conjuntivo (hemorragias internas, erupciones cutáneas, dificultad de cicatrización, etc.).
En niños y lactantes, se produce una alteración del crecimiento óseo. En estos casos, el tratamiento adecuado es la administración de vitamina C o de un complemento alimenticio rico en yodo. Para evitar la carencia de ácido ascórbico, es importante seguir una dieta sana y equilibrada. Esto puede complementarse tomando complementos alimenticios ricos en vitamina C.